martes, 9 de octubre de 2012

Abrir los ojos, y que tu seas lo primero que vea.

Cerré los ojos tan solo por un instante, pero, al abrirlos, vi que no estaba en mi habitación como siempre, si no que estaba en la tuya, contigo. Te tenía al lado, notaba como me abrazabas, y no te voy a mentir, me gustaba... No, ¡qué digo gustar! Me encantaba. Y hoy, al abrir los ojos, y darme cuenta de que no era igual, que estaba sola, en mi cama, sin tus caricias, sin nadie que me abrazara... Al darme la vuelta y no tener tu sonrisa a milímetros de la mía, al no poder llamarte tonto y no poder hacerte cosquillas, te he echado de menos. Incluso más que de costumbre. En un rato me iré a dormir, y tú no estarás en mi cama para acariciarme y darme besos hasta que me duerma, pero me conformo con pensar que una noche más sin ti es una menos para volver a tenerte a mi lado.

No hay comentarios:

Publicar un comentario