Gracias por aparecer, por besarme, por abrazarme, por acariciarme. Por mirarme con esos ojos azules tan bonitos que tienes y por hacerme sonreír sólo con hacerlo tú. Por venir a verme, por estar conmigo. Gracias, por hacerme feliz, por hacerme sentir todo lo que siento, pero sobre todo, por darme la oportunidad de hacer feliz a alguien como tú.
Ahora sólo quiero decirte que lo siento, por hacerte llorar, por portarme como una gilipollas, por mis celos, mi desconfianza, mis idioteces... Lo siento, porque tú no te lo mereces, y, porque alguien como yo, no merece a alguien como tú.
Me gustaría prometerte que te haré feliz todos los días de tu vida, pero no puedo prometer tal cosa, tan sólo te prometo que intentaré hacerte feliz. Y si alguna vez no lo consigo, recuerda que te quiero, y que seguiré haciéndolo pase lo que pase.
Que hermoso. Es tan maravilloso leer entradas de la gente enamorada.
ResponderEliminar