domingo, 6 de noviembre de 2011

I'll never forget.

¿Recuerdas aquel primer día que nos vimos? Hace ya dos años de eso, quizá algo más. Yo lo recuerdo todo perfectamente, incluso me acuerdo de la ropa que llevaba aquel día, y de la que llevabas tú. Recuerdo que fue todo repentino, sin esperarlo, que no estaba planeado que aquella tarde yo, la misma idiota que tenía miedo de volver a sentir lo que ya había sentido por otros que me habían fallado te dijera que me apetecía verte, o más bien, que lo necesitaba, que ya no aguantaba más sin poder estar a tu lado.
Suena estúpido esto de decir que empecé a quererte sin haberte visto nunca, pero es que es así. Llamadme loca, si, puede que lo esté, o lo estuviese en aquel momento. Quién sabe, pero sentía la necesidad de respirar el mismo aire que tú.
Aquella tarde de domingo, los nervios invadieron todo mi cuerpo durante las tres o cuatro horas previas al momento en el que por fin, nos veríamos las caras después de aproximadamente tres meses. Al llegar a aquel banco, que se convertiría en ''nuestro banco'' o ''el banco de siempre'', me invadió el miedo. Allí no había nadie, saqué el móvil el bolsillo, miré la hora, era tarde, es más, yo misma había llegado tarde. ¿Se habrá ido ya?, pensé. En aquel momento, oí pasos, ahí estabas tú. Hola, qué tal, mirada al suelo, timidez, nervios, felicidad, sonrisas...
Había soñado tantas noches con aquel momento que no sabía qué decir para no mandarlo todo a la mierda, quería que todo saliera bien, que todo fuera tan perfecto como tú eras. Aunque, quizá también no me salían las palabras por que hacía un frío increíble. Tú, te diste cuenta de que no dejaba de tiritar.

-¿Tienes frío?-me preguntaste.
-Un poco...

En ese momento, te acercaste un poco más a mi. Pude notar que al frío que notaba en mi interior le iba ganando el calor. Recuerdo que fue entonces cuando, para conseguir que te mirara a los ojos, jugamos un serio.
El tiempo se pasó volando, quizá por que me lo pasé bien, o por que estar contigo era tan maravilloso que hacía que las horas pasaran volando.
¿Sabes lo mejor de aquel día? Al llegar a casa, mi ropa olía a ti.

No hay comentarios:

Publicar un comentario